Villa Esperanza

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Villa Italia cumplió con el primer paso. Derrotó a Compañía por 1-0 en la primera final de la Segunda Fase del Torneo Local y con la mínima ventaja a su favor, quedó a 90 minutos de forzar la Finalísima ante el mismísimo Lagarto, ganador de la Fase Regular. El partido tuvo de todo, tiros en los palos, llegadas en los dos arcos, expulsiones y, lamentablemente, hasta hechos de violencia dentro del campo de juego y también en la zona de vestuarios. Un arbitraje polémico que dejó más dudas que certezas y dos ilusiones en juego a falta de la revancha.

Por más que los equipos propongan -o no-, las finales suelen ser, en el mayor de los casos, cerradas y con mucho miedo escénico a ese posible error que cueste todo un año. Villa Italia y Compañía se enfrentaron en la primera de al menos dos finales, pero que pueden llegar a ser cuatro, dependiendo de lo que suceda al cabo de las dos primeras. El Tano, había caído sin objeciones por 4-0 y 7-1 ante Compañía en las dos veces que se habían enfrentado en la Fase Regular, pero ayer, fue otra historia.

La obligación de salir a ganar este ida y vuelta para forzar la Finalísima le da al equipo que viene de atrás ese plus distinto que se ve reflejado en el desenlace. La primera parte fue pareja, aunque el Tano hizo un poquito mejor las cosas, de hecho, tuvo dos tiros en los palos que le negaron la apertura en el marcador. Todo lo importante inició a los 6’, cuando tras un corner al primer palo, el anticipo de Nolesi tenía destino de red, pero Lazatti, ubicado en el palo, detuvo la pelota con su pecho para luego despejar el peligro.

Nolesi se anticipó en el primer palo y Lazatti terminó salvando el arco de Villa Italia.

Con la pelota parada buscó Villa Italia romper el cero y muy cerca estuvo de conseguirlo. Se jugaban 10’ cuando Gómez se hizo cargo de la falta y mandó un centro venenoso que nadie tocó y el palo izquierdo del arco defendido por Rosales devolvió. Había intenciones, pero carecían de profundidad en los metros finales. Lo que se pensaba no se podía llevar a cabo y eso hizo, por un largo rato, que el partido bajara la intensidad hasta casi aburrir.

El tiro libre de Gómez, picó dentro del área menor y dio contra el palo izquierdo de Rosales ante la mirada de todos.

En el cierre del primer capítulo, llegó lo más interesante. Sorpresivamente tras un rechazo desde la última línea, Nolesi picó habilitado de cara al arquero Escobar pero a la hora de definir no lo hizo como debía, se enredó y terminó desperdiciando una clara ocasión. El Tano se fue al descanso envalentonado porque tuvo dos seguidas para gritar el primero: primero, nuevamente a través de un tiro libre que alcanzaron a desviar y dio en el palo izquierdo y posteriormente, a la salida de un tiro de esquina, el cabezazo de Lazatti, anticipándose en el primer palo, encontró una segura respuesta del arquero.

El complemento mostró la parte más tensa del juego, poco desde el juego y apenas un gol que terminó inclinando la balanza apenas para el lado del Tano pensando en la revancha. Claramente el segundo tiempo se jugó con el triple de nerviosismo. Algunos fallos arbitrales, al menos discutibles, empezaron a subir el nivel de pulsaciones en los protagonistas y claramente no le favoreció al desarrollo. A los 11’, Juan Roldán vio la segunda amarilla por una falta a Gómez en la mitad de cancha y se fue expulsado dejando a Compañía con uno menos.

Por largos minutos, el Verde, bien parado, disimuló estar en inferioridad numérica y Villa, que ya atacaba con tres puntas, equivocaba los camino para aprovechar ese jugador de más. En dos acciones seguidas, Compañía pudo abrir el marcador: en el minuto 16, Acciarri no pudo definir él y asistió al recientemente ingresado Marcos Cuello que remató fuerte al primer palo, permitiendo la gran respuesta del arquero Escobar. Al minuto, Polanco protagonizó una gran maniobra individual, se internó en el área mayor pero perdió en el duelo con el arquero y en el rebote, el propio Escobar, como un defensor, se tiró a barrer y rechazó la pelota cuando llegaba Diego Roldán.

El último cuarto de hora se salió de control. El árbitro Walter Barcos no tuvo su mejor tarde y protagonizó fallos muy polémicos que terminaron de calentar las aguas. Todo era protesta, nerviosismo y de juego, cada vez menos. De tanto ir a buscarlo y con un amor propio encomiable, Villa Italia pudo gritar el tan ansiado gol que nació de un tiro libre donde la falta, a nuestro criterio, fue inexistente. Se jugaban 41’ cuando Matías Gómez volvió a ejecutar ese tiro libre venenoso que picó y se metió contra el palo derecho de un sorprendido Rosales. El festejo alocado de la gente del popular barrio le dio un marco especial a la ocasión.

1-0: Matías Gómez protagonizó con una pelota parada, la única alegría del partido. Villa ganó la primera final. Aún falta.

Los minutos finales fueron paupérrimos por los hechos acontecidos. En una acción sobre el costado derecho del ataque de Villa, el árbitro Barcos luego de recibir, al menos, un empujón por parte de uno de los jugadores, decidió expulsar a Marcos Cuello, de Compañía y a Darío Escobar, de Villa Italia. El amontonamiento de jugadores, protestas varias y una confusión generalizada obligaron el ingreso de los efectivos policiales al campo de juego, pero lamentablemente e increíblemente se desentendieron de los dos jugadores expulsados que se dirigieron solos al vestuario y allí la cosa continúo, en un principio, sin nadie en el medio para separar.

Fue una gota más en este vaso que se llama Fútbol Saltense 2019. Pasó de todo y sigue pasando. Era un partido de Sub 23, y también ocurrió. Mucho se habla de lo costoso que le sale a los clubes cumplir con el operativo policial y encima ellos, una vez en la cancha, en algunos partidos, dejan mucho que desear con su accionar o al menos, la poca lectura de lo que puede llegar a suceder cuando todo se empieza a salir de control. El partido fue grabado, están las imágenes al alcance de quien lo quiera, hay que tomar medidas ejemplares que empiecen a ser puestas en valor por quienes corresponden y que no solo estén sentados para calentar una silla dentro de un recinto.

Volviendo a lo que ocurrió dentro del campo de juego, después de todo el parate, Barcos adicionó tres minutos y a los veinte segundos dio por terminado el partido, algo que nadie entendió. Sin dudas que esa fue la frutilla del postre para una primera Final de Sub 23 que dejó a Villa Italia festejando la victoria y ya pensando en que aún faltan 90 minutos para estirar la definición del campeonato a dos finales más.

Villa Italia 1
Jerónimo Escobar

Agustín Ceballos – Martín Ponce – Darío Escobar – Ayrton Fleitas
Matías Gómez – Facundo Gaspar – Santiago Vivas
Agustín Lazatti
Roberto Pecotche – Emiliano Olivera
DT: Ricardo Gaspar.

Compañía 0
Franco Rosales

Gonzalo Polanco – Juan Cuello – Lucas Sayal – Cristian Weiler
Joaquín García – Juan Roldán – Joaquín Acevedo – Diego Roldán
Santiago Acciarri – Santiago Nolesi
DT: Valentín Sario.

Gol: 41’ ST Matías Gómez (Villa Italia).

Cambios en Villa Italia
6’ ST Matías González x Emiliano Olivera.

13’ ST Felipe Olivera x Santiago Vivas.
53’ ST Sergio Salvatierra x Agustín Lazatti.

Cambios en Compañía
8’ ST Marcos Cuello x Joaquín García.

13’ ST Lautaro Giordano x Santiago Nolesi.

Suplentes en Villa Italia: Luca Garay y David Menéndez.
Suplentes en Compañía: Manuel Mansilla, Brandon Malmorea y Jeremías Agüero.

Expulsados: 11’ ST Juan Roldán (Compañía), 49’ ST Marcos Cuello (Compañía) y 49’ ST Darío Escobar (Villa Italia).

Juez: Walter Barcos.
Asistentes: Carlos Chee e Ignacio Marquetti.