Partieron la justicia

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Federal B
Zona 6

Entre el árbitro Matías Enrico y los asistentes Juan Geary (Foto) y Jorge Hartel Crisci, hicieron de un partido de fútbol un robo intencional, donde quien resultó beneficioso en todo sentido, fue Puerto General San Martín, que derrotó 3-2 a Defensores con dos goles que debieron ser anulados. El desarrollo pudo haber sido diferente si le cobraban al Loro, dos penales legítimos.

Juro por Dios que nunca vi algo así. Lo de ayer no me lo voy a olvidar nunca. Generó tanta bronca como si estuviera jugando el partido. Sin que nadie se lo cuente, EL DEPORTIVO vio con sus propios ojos, lo que fue el Gran Robo en Santa Fe.

Empezar a comentar un partido por la actuación de una terna arbitral -no se salvaron ni los asistentes-, no es meter excusas, sino dar fundamentos a una desvirtualización del juego producto de fallos indefendibles ante la inmensidad de su error. Dejando de lado las pelotas divididas, que también beneficiaron a PSM, nos vamos a detener en cuatro jugadas puntuales, las que fueron realmente determinantes.

Dos en cada tiempo. Con el partido 1-0, Maxi Blanco entró con pelota dominada al área y Valdez le cruzó la pierna cortándole la trayectoria. El 10 Loro cayó al suelo, miró al árbitro y éste continuó las acciones como si nada hubiese ocurrido. Lo mismo hizo en la última jugada del primer tiempo el primer asistente Juan Geary, ya que no levantó la bandera cuando Sebastián Valdez cabeceó solo ante Gizzi (Porque picó solo antes de que Tarabini pateara el tiro libre) y permitió que PSM se fuera 2-1 al descanso.

Promediando el ST el centro cayó en el área de Puerto y ni el árbitro Enrico, ni el asistente Geary cobraron la mano de Tarabini dentro del área. En el Barrio dirían “Fue un penal más grande que una casa”. Para la terna rosarina, fue “Siga, siga”.


Finalmente en lo que fue la frutilla de la pesadilla, el Loro empató el partido a los 46’ del ST y dos minutos después, Gerez metió el centro desde la derecha, Gizzi no llegó a retener en primera instancia ante la carga de Monzón que luego sacó provecho del error y se llevó la pelota con la mano para luego empujarla con el arco vacío. Era falta, era mano, era tiro libre indirecto. Enrico convalidó el gol y ni él, ni el segundo asistente Jorge Hartel Crisci vieron nada de eso.

Habitualmente se dice que los árbitros están para impartir la justicia, sin embargo ayer fue un claro ejemplo de que el trío conformado por Enrico, Geary y Hartel Crisci, partieron la justicia en tantos pedazos, que no solo deberían ser parados por unos cuantos fines de semana, sino que tendrían que hacer el curso de árbitros nuevamente.

EL PARTIDO

Defensores se encontró inesperadamente en desventaja prácticamente desde los vestuarios. Tras un error importante en la salida que se vio ayudado por un charco de agua que frenó la pelota, Orellana no llegó al cruce y Tarabini se llevó la pelota por derecha, lo cual le permitió enviar el centro que Rivero empujó al gol.

Con ese panorama el Loro tuvo un cuesta arriba extra, además de la labor arbitral que comentamos en la previa del comentario. A pesar de eso, las intenciones del once que conduce Spontón fueron las conocidas, intentar abrir la cancha con Simaldone por derecha y Rodrigo Naya por izquierda, mientras que Blanco, por el centro fue el que hizo más claro el juego con Alessandro como único referente de punta.


1-1: Claudio Alessandro, aportando su cuota goleadora, empató el encuentro en el PT.

La defensa de PSM se cerró de tal manera que por momentos se le complicaba al Loro, y es por eso que llegando al cuarto de hora Blanco se perfiló y sacó un derechazo que iba al ángulo, pero se fue abriendo y terminó desviado. Sin embargo el hábil 10 de Defensores clarificó una jugada sucia en su inicio y con un pase delicioso habilitó  Favergiotti que se internó en el área, buscó a Alessandro y el Pájaro tuvo que empujarla para igualar el encuentro. Merecido el 1-1 porque los de Spontón fueron a buscarlo, mientras que PSM no salía de una nebulosa.

A los 32’ Alessandro recibió de Daglio y sacó un remate muy anunciado al palo izquierdo de Romero que se estiró y despejó a un costado con la palma de la mano. En otra aproximación, el Pájaro, de buen primer tiempo, ganó en las alturas y tras un desborde de Perticarari, metió un lindo cabezazo que se fue al lado de palo.

En el mejor momento del Loro en el partido, nunca pudo plasmarlo en la red y en un jugada insólita Daglio se perdió el 2-1 porque tras un corner se le escapó a Romero y el mediocampista de espaldas al arco, no pudo empujarla de taco.


2-1: Valdez cabeceó en posición adelantada, pero el gol fue convalidado para PSM.

Sobre el final del primer tiempo PSM tuvo dos aproximaciones al arco de Gizzi. Primero fue Rivero, algo individualista, quien armó una jugada solo para él y la terminó con un remate alto. Posteriormente fue Tarabini quien no tuvo suerte con su disparo. Pero la efectividad que no pudo conseguir en esas dos maniobras, la recompensó un par de minutos después el asistente Geary al omitir la posición adelantada de Valdez (un metro y medio como mínimo) y convalidar el cabezazo del defensor que superó a Gizzi y adelantó a Puerto General San Martín 2-1. Bochornoso.

Cuidando la ventaja (conseguida ilegítimamente), PSM se metió atrás durante todo el segundo tiempo. De hecho hasta la parcialidad local se lo hacía saber al propio DT Potepán, mientras se desarrollaba el partido y su equipo aguantaba los ataques del Loro, que tomó definitivamente las riendas del partido y fue en busca de la igualdad.

Es cierto, aquí también tendremos que detenernos para analizar el juego del equipo del Barrio Central, porque la intención está. Defensores mira al arco de enfrente y ataca, abre la cancha, intenta por todos los medios, pero llega al borde del área grande y pierde esa claridad necesaria para forzar el error del rival o para vulnerarlo y quedar cara a cara con el arquero.

Recién a los 20’ contabilizamos una jugada de riesgo y fue un remate cruzado desde afuera del área de Perticarari que Romero contuvo sin dar rebote. Es cierto que tampoco era fácil para Defensores, porque Puerto esperaba con un punta para la contra y el resto de los jugadores armaban un bloque gigante para evitar la subida de Favergiotti por derecha y el armado de juego por el centro con Nico Fernández.


En los últimos minutos el partido tuvo mayor dinámica. Iban 42’ cuando tras una corrida del ingresado Monzón y posterior definición entrando por la derecha, Gizzi con los pies tapó lo que hubiera cerrado el partido. Cuatro minutos después cuando se jugaba el primer minuto de adición, Nico Fernández se hizo cargo de un tiro libre que rebotó en la barrera y en la segunda jugada metió un centro medido para Tomás Fernández que de cabeza y lejos de Romero, decretó la paridad tan buscada como merecida por todo lo hecho y vivido también, ayer en Puerto General San Martín.

La parte más lamentable llegó a los 48’ cuando Gerez desbordó por derecha, Gizzi fue cargado por Monzón que no le permitió descolgar el centro cómodo y al no retener el balón, el delantero se acomodó con la mano la pelota para su mejor perfil y la empujó con el arco libre. De todo lo que se podía haber cobrado, no se sancionó nada. Al contrario, el gol fue válido según Enrico & Cia y Defensores se quedó con las manos vacías.

En la algarabía del público local por el 3-2 agónico, el DT Ivan Potepán en una actitud tan reprochable como estúpida, salió corriendo y pasó por delante del banco de suplentes de Defensores gritando el gol -supuestamente para ir a festejar con sus jugadores-, pero ese cuento no se lo cree nadie, porque la clara intención fue provocar al entorno Defensorista.

Los empujones y protestas existieron. La bronca era marcada, la impotencia estaba instalada, pero Enrico dejó que el Loro moviera desde el círculo central para segundos después con su pitazo, dar por terminada la historia más horrible que le tocó protagonizar en el Federal B a Defensores, porque Enrico, Geary y Hartel Crisci, partieron la justicia.

Puerto General San Martín 3
Romero; Insfran, Valdez, Vergara, Cardozo; Rios, Perelman, Villalba, Vazquez; Tarabini; Rivero. DT: Iván Potepán.

Defensores 2
Gizzi; Favergiotti, Orellana, Narbiloni, Perticarari; Simaldone, Arrieta, Daglio, R. Naya; Blanco; C. Alessandro. DT: Claudio Sponton.

Cambios en PSM: Ruiz x Perelman, Gerez x Villalba y Monzón x Rivero.
Cambios en Defensores: Digilio x Blanco, Nicolás Fernández x Arrieta y Tomás Fernández x Perticarari.

Suplentes en PSM: Torres, Cura, González y López.
Suplentes en Defensores: Ullúa, Abril, Quinteros y Testa.

Juez: Matías Enrico
Asistentes: Juan Geary y Jorge Hartel Crisci