La Manu de Dios

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Si bien el Mundial de Fútbol acapara casi toda la atención, no podemos dejar de darle un espacio a una nueva consagración de Manu Ginóbili en la elite del basquét mundial. Para muchos considerado el deportista argentino más importante de la historia, llevó a San Antonio Spurs nuevamente al podio mayor con una actuación de lujo en el quinto partido de la serie.

Gentileza: Diario Olé

Ginóbili lo hizo una vez más: clavó 19 puntos, San Antonio liquidó 104-87 a Miami, cerró la serie 4-1 y así el argentino sumó el cuarto anillo de su carrera. Los Spurs se vengaron de LeBron y compañía, que les habían arrebatado la corona la temporada pasada. ¡No te retires nunca!

La herida por fin cicatrizó. San Antonio estuvo esperando durante un año este momento. La dolorosa caída en las finales pasadas ante el Heat le dejó un sabor más que amargo en la boca y todos querían revancha. Sobre todo Ginóbili, quien se sintió responsable por su flojo nivel en aquella definición. Pero claro, la rueda giró los Spurs cumplieron con su objetivo y con esa misión que parecía imposible en los últimos tres años: ganarle una serie a LeBron y compañía. Y cómo lo hicieron. Con su básquet total, el equipo de Popovich quebró al Big 3 y lo humilló con tres palizas seguidas. La última fue 104-87, con un Manu deluxe para cerrar el 4-1 y sumar su cuarto anillo.

El inicio fue todo de Miami y mucho tuvo que ver LeBron James. El Rey salió con esa mirada, enfocado y, sobre todo, enojado. Si iba a perder la corona, iba a vender muy cara la derrota. Se puso en modo topadora y desató el vendaval con su potencia y agresividad. También lo ayudó que su equipo defendió con la intensidad que lo hizo temible durante todos estos años y San Antonio lo sufrió horrores, tanto que no pudo tener la movilidad habitual y largó 1-12 cancha para quedar 22-6 abajo en 7m. Pero claro, Manu también tenía esa mirada. Y su ingreso le cambió la cara a los Spurs: doble y falta y luego bombazo, que sumados a dos triples de Leonard y Mills lo pusieron ahí 822-18). LBJ cerró su bestial cuarto inicial con 17 puntos, seis rebotes y dos tapas y el Heat quedó 29-22.

El local fue despertando de a poco y aprovechó que la estrella rival estuvo casi sin compañía para darlo vuelta. Primero, con Leonard (15 y 6 recobres en el PT); después, con algo de Duncan (8 y 6); y más tarde con Ginóbili, que tuvo una impresionante ráfaga de ocho tantos seguidos con incluyó un volcadón en la cara de Bosh (sí, con casi 37 años todavía puede saltar parece) y un triplazo. El cuarto fue 25-11 para los de Pop, que llegaron 47-40 al descanso largo.

Los texanos se terminaron de soltar en el 3º, con MG como titular. La defensa anuló al rival y el ataque fluyó como siempre. Dos triples seguidos de Mills y uno más de Gino abrieron una ventaja de 21 (65-44) tras parcial de 18-4. Parker llegó a estar 0-10, pero Mills se prendió fuego, clavó dos bombas más y fue paliza (77-58). El último sirvió para Tony se sumara a la fiesta (12) y liquidara el asunto.

El bahiense cerró con 19 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias en 28m. Otra página dorada para agigantar la leyenda. Líder espiritual y de juego de un equipo que vivirá siempre en el tiempo. Soy Ginóbili y te invito a mi póster, ese que será para la eternidad.