¡Feliz Día Futbolistas!

380 visitas

Un 14 de mayo de 1953 en el estadio de River Plate se enfrentó el Seleccionado de fútbol de nuestro país frente a la selección Inglesa. Uno de los goles del encuentro fue marcado por Ernesto Grillo (Foto) tras una jugada calificada como “imposible”. A partir de ese gol es que se celebra el Día Nacional del Futbolista.

 

Un día como hoy, allá por 1953, en el estadio de River Plate se enfrentó el seleccionado de fútbol de nuestro país, conformado por un combinado de Buenos Aires, y un combinado de la Liga Inglesa. El encuentro amistoso terminó 3 a 1 a favor del albiceleste que fue favorecido con las conquistas de Grillo, en dos oportunidades, y Michelli.

A pesar de que ese encuentro no fue oficial, los seguidores argentinos de esta disciplina deportiva lo recuerdan año a año. El motivo es que el primer gol del delantero de Independiente Ernesto Grillo surge tras una jugada recordada como “imposible”. El goleador eludió a tres rivales, llegó por la punta izquierda a la línea final y optó por el remate al arco desde un ángulo extremadamente cerrado.

“Los ingleses nos ganaban 1 a 0, se la pedí a Lacasia y me fui. No me acuerdo a cuántos dejé en el camino. Ya estaba en el área y me faltaba ángulo para el remate. Entonces le pegué arriba y la pelota entró entre el hueco que dejó el arquero y el palo”, relató Grillo a los medios luego del partido.

Con ese gol, el notable delantero fue proyectado de manera directa a la leyenda de figuras y hechos relevantes del fútbol argentino. Y gracias a esa hazaña se estableció en la República Argentina el Día del Futbolista.

Hay quienes sostienen que en 2007 el Día del Futbolista se cambió al 20 de mayo, debido a que en ese día Romario, el experimentado jugador brasileño, marcó el gol número 1000 y esto llevó a las autoridades del fútbol mundial a establecer el día de estos deportistas.

Pero el orgullo nacional no se modificó y cada 14 de mayo se recuerda aquella proeza de una magnitud inigualable.

FUTBOLISTA: UNA PROFESION DE BARRIO

Esa mística sensación de salir del vestuario con el corazón zapateando y transpirando frío. Ese efecto o sobresalto de habilitar al compañero que entra solito al área. El bullicio de la popular local y visitante, el pitazo inicial. Los goles encontrados o creados con la imaginación, soñados e increíbles. 

Todo eso es magia y va desde los infantiles hasta los veteranos, los rentados, los aficionados, los que despuntan el vicio de vez en cuando en la canchita de tierra o el gimnasio del club, y los retirados; los portadores de una buena pancita que no es más que la gloria de los años. Sin dudas es una profesión de barrio

EL DEPORTIVO SALTO SE COMPLACE EN HACER EXTENSIVO EL SALUDO A TODOS LOS FUTBOLISTAS DE NUESTRA CIUDAD DESEANDO, QUE COMO CADA DOMINGO, SIGAN DISFRUTANDO DE ESTE DEPORTE DEL CUAL SON PROTAGONISTAS ESENCIALES.