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Torneo 4 Ligas - 03/12/2013

Explotó la interna de Jorge Newbery de Rojas

En la previa de lo que será el duelo ante Defensores para definir quien juega la Final del 6 Ligas ante Social de Ascensión, en las últimas horas salió a la luz un fuerte conflicto entre el plantel del Rojinegro y uno de sus más importantes futbolistas, que también tuvo un encontronazo con el DT luego de ser sustituido en la Final Rojense ante El Huracán.

Gentileza: FM Tiempo Rojas

Era un secreto a voces la mala relación entre Federico Verón y algunos integrantes del plantel de Jorge Newbery. Situación maquillada por buenos resultados, por goles y victorias. Pero la bomba, ya activada desde hace un buen tiempo, terminó explotando en el peor momento para el rojinegro. Cuando estaba jugando el partido más importante del año, ganando una final.

Muchos entrenadores afirman, y con razón, que las vueltas olímpicas empiezan a darse desde la conformación de un plantel, la elección de los refuerzos, el sistema de juego, una columna vertebral que una línea no sólo desde lo futbolístico, sino también desde la voz de mando, la personalidad. Pero hay un dato clave que no suele tenerse en cuenta: la química y buena relación de un grupo. A Jorge Newbery le sobró todo, menos este último menester, indudablemente el más importante y que lo terminó condenando.

Fabio Pieters armó este gran equipo (no deja de serlo a pesar de haber perdido el torneo doméstico y más allá de lo que pase en el Seis Ligas) y uno de sus caprichos fue que llegase Federico Verón, el mismo jugador con el que el domingo protagonizó uno de los episodios más desagradables de los últimos tiempos en finales, y que terminó de blanquear una relación de tirantez entre “Poroto”, varios de sus compañeros y, el domingo, de explotar también con su entrenador cuando éste decidió sacarlo de la cancha. Más allá de que la decisión de Fabio es discutible desde lo futbolístico (parecía más potable que dejase el campo un indiferente Suárez) la reacción de Fede de no saludar a Manuale, quien era su reemplazante y de despotricar a los cuatro vientos contra un técnico que le sacó su máximo jugo en este 2013, es reprochable.

Cuando estuvieron cara a cara, entrenador y jugador, llegó lo peor. Un empujón de Fabio hizo que Verón tirara un manotazo al aire, y que debieran intervenir colaboradores para que la situación no se desbordara aún más.

La situación generó un clima feo, triste en todo Newbery, que seguía ganando la final 1 a 0 y era el ¡Campeón! del torneo. Pieters se nubló, no pudo leer más el partido como pedía la parada, siguió observando la superioridad del rival en el campo e incluso tuvo un cruce de palabras con el entrenador adversario, Raúl Speroni.

En verdad ya en el entretiempo el vestuario rojinegro fue un polvorín, en el cual algunos referentes le habrían achacado algo a Federico Verón. Claro, nadie imaginó lo que iba a suceder y que, inconsciente o concientemente, taladró la moral de un equipo que futbolísticamente se cayó a pedazos en el complemento, que no perdió de milagro en los 90 minutos (su rival fue muy superior) y que fue a la resolución de los penales con más dudas que certezas, propio de un combo de desatinos.

Ahora Newbery y Pieters deberán armar un rompecabezas de varios miles de piezas. Porque Movio llegó a diez amarillas y se perderá dos partidos, porque Torres llegó a 15 y estará tres afuera, porque Andreoni está lesionado, porque Rimoldi desde hace algunos partidos pegó un portazo y se fue (supuestamente por falta de minutos), pero por sobre todas las cosas para levantar una motivación desvanecida por una final perdida y una actualidad desagradable. El jueves viene a Rojas Defensores de Salto, y Newbery tendrá esa ocasión para salir de este pozo y buscar el título del Seis Ligas con Social. ¿Podrá? ¿Seguirá Federico Verón en el plantel?. Preguntas que por ahora no tienen respuesta.

La tensión que se respira en el club de Progreso abruma. En medio de tanta histeria, la razón no tiene espacio. Sólo hubo tiempo para que la bomba de autodestrucción estallara. Y dejara secuelas, heridas profundas. Hay que ver si esas, tienen cura.

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