Con una sonrisa de oreja a oreja

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EDR

En dos semanas, Compañía modificó considerablemente su panorama en el Torneo Cuatro ligas y ya se pone a pensar en los Octavos de Final. De aquella goleada en contra significativa y preocupante en su momento frente a Racing, a este presente con dos victorias consecutivas por goleada, convirtiendo ocho goles en ciento ochenta minutos y dando muestras, que su futuro puede ser aún mejor.

Claro que todavía tiene mucho por delante por recorrer y deberá seguir trabajando en la semana para dejar de ser dos equipos en una misma conformación. Tendrá enfrente otra clase de rivales y los errores de ayer, más allá del resultado final, le pueden costar caro. Porque hablamos de dos equipos. El lagarto es un elenco defendiendo y otro muy distinto, cuando cruza la mitad de la cancha.

Stankevicius cambia nombres, pero la solidez brilla por su ausencia a tal punto que Porteño le perdonó la vida en la primera mitad. Ahora, cuando llegó el clásico lavado de cabeza en el entretiempo, apareció ese conjunto que ilusiona a sus hinchas. Ejerciendo dominio en la zona media con Candia, Valiente y Baqué que volvió con todas las luces y más adelante, el tridente Colombini, Monacci que va recuperando todo su potencial y el intratable Páez. Todos ellos, siendo fundamentales para lograr tres puntos de un valor altamente positivo.

EL PARTIDO

Porteño tenía por delante jugando en su renovado estadio, con flamantes vestuarios y un piso en muy buenas condiciones, la gran posibilidad de alcanzar a Compañía y mirar con buenos ojos la clasificación. Pero fue el Lagarto quien pegó primero porque a los 5’, de una jugada bien armada en función de ataque, surgió el despeje a medias del arquero Muñoz y tras el rebote, Baqué aprovechó con remate cruzado para señalar la primer emoción máxima.

Pareció desde ese instante que el Verde podía tener una tarde tranquila, pero la alegría le duro muy poco. El conjunto local fue por la recuperación y cuatro minutos más tarde, vino el centro al medio del área y Lagneaux, entró a tocar para dejar sin chaces a Ripoll.

Con el atrevimiento de Barrientos, la dinámica de Gómez y la presencia goleadora de Villarreal, Porteño fue desnudando falencias en una línea de fondo que mostró estar muy permeable por los costados contando con la reaparición de Mateos y Aciarri, que volvió a ocupar la posición como segundo marcador central.

Barrientos perdió en el mano a mano con Ripoll y luego se apuró al definir. En otra oportunidad Villareal no estuvo fino al pisar el área grande, mientras que Rapallín y De Martino, buscaron sorprender con remates de buena distancia apenas desviados. La respuesta de la visita pudo hacerse efectiva merced a la inseguridad del arquero Muñoz, que por su escasa técnica para jugar con los pies, estuvo a punto de sufrir dolores de cabeza primero con Monacci y luego con Colombini.

Porteño-Compa-3

Siguió siendo más profundo el conjunto de Tulián, buscando explotar acertadamente el juego aéreo que también le provocó inconvenientes a su oponente. Se cumplían 36’ cuando precisamente por esta vía, llegó el tiro libre desde la zona media, afloraron las dudas y Gómez, sacó una media vuelta cruzada inatajable. Golazo.

Para bien de Compañía, llegó el pitazo de Darío López y Stankevicius aprovechó para reacomodar las líneas y salir a jugar el complemento con otro esquema. Tan efectiva fue la charla que apenas con un minuto de juego, Monacci metió una notable habilitación para Páez y el juvenil, con mucha claridad, cruzó su remate para establecer el empate parcial. Empezaba otro partido.

Porteño se vio obligado a salir en busca del triunfo y ofreció espacios para la contra de Compañía que fueron letales. Mano a mano con Ripoll, Villareal remató y el arquero, respondió de manera excelente. Cuando el reloj señalaba 18’, llegó la gran joyita de la tarde. Monacci cruzó la zona media con pelota dominada y observando el adelantamiento del uno Muñoz, que a propósito tuvo un desempeño para el olvido, sacó un terrible remate desde cuarenta metros que infló la red. Brillante definición y premio para un goleador, que volvió a mostrar en pocos días todo su olfato.

Tocado en su amor propio el dueño de casa salió a achicar diferencias pero chocó contra su misma impotencia. Para cerrar una jornada muy feliz Gonzalo Luna, recién ingresado, a los 38’ le ganó a su marcador, mandó el centro al segundo palo y Páez, de cabeza, puso cifras definitivas. Compañía goleó, se clasificó y espera lo que se viene con una sonrisa de oreja a oreja.

Porteño (Colón) 2
Joaquín Muñoz
Iván De Martino – Víctor Villalba – Pedro Magallanes – Maximiliano Iñazi
Enzo Albarracín – Ramiro Rapallín – Juan Gómez
Cristian Barrientos – Nicolás Villarreal – Gastón Lagneaux
DT: Gastón Tulián.

Compañía 4
José Luis Ripoll
Nicolás Pancera – Nicolás Mateos – Santiago Acciarri – Joaquín Orrego
Leandro Candia – Alejandro Baque – Mario Valiente
Carlos Monacci – Nicolás Colombini – Nicolás Páez
DT: Rodolfo Stankevicius.

Cambios en Porteño: Maximiliano Colzani x C. Barrientos y Esteban Sheridan x M. Iñazi.
Cambios en Compañía: Gonzalo Polanco x C. Monacci, Gonzalo Luna x N. Colombini y Marcos Cuello x A. Baque.

Suplentes en Porteño: Jesús Rodríguez y Joel Escobedo.
Suplentes en Compañía: Lucas Núñez y Diego Roldán.

Juez: Darío López.
Asistentes: Eduardo Arellano y Cristian Osaeta.