Con el orgullo bien alto

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El Sub 17 de Salto derrotó anoche a Arenales por 2 a 0 con goles de Leandro Giménez, pero no le alcanzó, ya que la visita había vencido 4-0 en el encuentro de ida. Los chicos dejaron todo y si bien no se les dio, estamos orgullosos de ellos. El encuentro tuvo un expulsado y fue Aranda en el visitante.

Afortunadamente y en una sociedad la nuestra, avasallada por un montón de calamidades, todavía hay cosas que uno puede rescatar y eso nos hace seguir siendo optimistas. Anoche, en el estadio Rafael Giampietri, se pusieron de manifiesto dos adjetivos calificativos: orgullo y honradez.

Tras haber perdido por cuatro a cero en el partido de ida por la Final del Torneo Sub 17 del certamen Seis Ligas, uno sabía que la partida para los chicos de Salto era muy complicada pero como este deporte es totalmente impredecible más allá de los noventa minutos, salieron a la cancha a mostrar lo mejor.

Minutos antes llegó la versión al vestuario local de que Matías Jofré, expulsado en el encuentro disputado en Ferré, no había sido informado y por tal motivo, estaba en condiciones de jugar. Pero el técnico Miguel Perak en una muestra de mucha calidad humana expresó: “voy a jugar con los que están porque no quiero que después surjan sospechas”.

Sabiendo internamente de la imperiosa necesidad de ganar y al menos por cuatro goles,  dejaba sin efecto la posibilidad de contar con su mejor delantero,  capaz por sí solo, de dar vuelta un resultado. Con el diario del jueves esto tomo mucha más fuerza. De haber estado presente el hábil y potente goleador, la historia hubiese sido claramente distinta.

Del árbitro del partido Juan Carlos Del Fueyo no vamos a entrar en demasiados detalles. Todos saben que este portal  siempre dejando de lado la calidad de personas, es muy crítico con el nivel de pitos juninenses. Anoche no fue la excepción. En un partido de sub 17 más allá que era una final, el juez nacional volvió a verse superado por las circunstancias. Tiene a su favor ser muy joven y quienes designan deberían poner acento en mandar colegas con experiencia y “cintura” no precisamente la del cuerpo que muchos deben corregir, para manejar el desarrollo sin dificultades.


Salto fue amplio dominador del desarrollo ante un rival desconocido y que uno no entiende como pudo sacar tan apreciable diferencia en el cotejo anterior. Es cierto que Roldán, gran jugador, volvió a demostrar que es distinto en apenas una jugada pero anoche cuando ingresó en la segunda mitad y como se habían planteado las acciones,  no tuvo real injerencia. Del resto poco y nada para destacar.

Gimenéz y García fueron claves en la concepción y Navarrine, hizo pesar su habilidad pero a veces pecó de muy individualista.  Araya nunca pudo hacer valer su físico ante una dupla de centrales de su mismo porte y le costó horrores entrar en sintonía con lo que proponía su equipo.

De pelota parada el conjunto de nuestro medio dispuso de inmejorables chances. Giménez, en primer término, ejecutó el tiro libre apenas por encima del travesaño y luego, con la misma alternativa, exigió a una gran intervención del golero Preano. Arenales respondió con la definición con remate cruzado de Layacona que dio en la parte exterior de la red.

El delantero Araya en la única oportunidad que pudo superar a la marca, mandó el centro atrás y Navarrine, mano a mano con el uno rival, remató alto sobre el horizontal. A  los 44’ llegó la apertura del marcador. Navarrine habilitó a Giménez y el volante ofensivo, a pura habilidad, tras sacarse la marca de encima sacó un remate alto e inatajable. Casi inmediatamente Manning, desde adentro del área chica y sin oposición, falló en una clara posibilidad para aumentar la diferencia.

En el segundo período y sabiendo que no había tiempo que perder, el equipo saltense fue una y otra vez en busca de volver a convertir. A veces con desesperación, en otras sin fortuna. A los 18’ vino el centro desde la derecha y nuevamente Gimenez, esta vez con un cabezazo anticipando a todos en el primer palo, marcó el segundo.

Quedaba mucho por jugar y crecía la expectativa. Sin embargo, el equipo visitante sabiendo que anoche sus argumentos futbolísticos brillaban por la ausencia aplicó toda clases de artimañas y con la complicidad de Del Fueyo.  Con una expulsión por reiteración al fingir hubiera cortado por lo sano y terminaba con la alevosía  de jugadores quienes se tiraron continuamente al piso en buscar de cortar el desarrollo y exasperar a su oponente.


Así fue que el once de Perak en algunos casos dominado por los nervios y más allá de algún arresto individual, no pudo ni supo cómo llegar al arco de enfrente. El encuentro ya no tuvo sentido y todo el entorno superó al juego mismo, desvirtuando lo que debería haber sido una final desarrollada en buena ley.

Los nueve minutos que adicionó el juez solo sirvieron para crear más polémica y finalmente fue Arenales, quien se consagró campeón. Al final del partido en una breve ceremonia con la presencia de autoridades de la liga de nuestra ciudad, ligas vecinas y la presencia del Sr. Claudio Yopolo, titular de la Liga Deportiva del Oeste, quien se dirigió a los protagonistas y le agradecemos sus halagos, se premió a vencedores y vencidos.

Perak aprovechó ese momento para arengar a sus jugadores diciendo: “Hemos demostrado que perdimos con la frente bien alta sin incurrir en ninguna trampa”, nada más ajustado a la realidad.

Salto 2
Baravalle; Lavie, Galeano, Ponce, Tedeschini; Gimenez, García, Manning, Navarrine; Paez y Araya. D.T: Miguel Perak

General Arenales 0
Preano; Aranda, Abelasturi, Raies, Biforo; Ferreyra, Remitelli; Gómez, Toscani; Layacona y García. D.T: Juan I. Forgiarini

Cambios en Salto: Ceballos x Manning y Fariña x Lavie.
Cambios en Gral. Arenales: Baigorria x Ferreyra, Roldán x García y Ullua x Biforo.

Suplentes en Salto: Villegas, Guillermo y Villalba.
Suplentes en Gral. Arenales: Ebretch y Giles.

Expulsado: Aranda (Gral. Arenales)

Juez: Juan C. Del Fueyo
Asistentes: Sebastián López y Juan Paniagua.