Lo lindo y atractivo que tiene el fútbol es que no entiende de lógicas. Defensores y Compañía se habían enfrentado dos veces recientemente y en las dos oportunidades, el triunfo fue para el Loro. El encuentro de ayer, rompió con esa mini hegemonía de Defensores y significó una gran envión anímico para Leandro Candia y sus dirigidos porque vencieron al rival de toda la vida en el comienzo de su incursión dentro de la Zona 4 de la Región Pampeana Norte, correspondiente al Torneo Regional Federal Amateur.

Hubo que esperar casi tres años para volver a ver al Lagarto en esta clase de competencias y, en la previa, el ánimo no era el mejor. Una vez comenzado el partido, volvió a quedar demostrado que no importa cómo llegan y como están, sino como se muestran en esos propios 90 y tantos minutos de juego. Historia aparte si la fue y tuvo al pueblo Verde festejando en el Testa un domingo por la tarde primaveral, con clima de verano.

Desde la disposición táctica inicial, Defensores propuso en su equipo titular la incursión de cuatro de sus flamantes refuerzos: Canavesio y Peratta, en defensa, y los mediocampistas ofensivos Fornari y Simaldone, en la zona media. Por su parte, Compañía prácticamente no tuvo modificaciones en el plantel porque, más allá de algún cambio táctico, los protagonistas son, en un gran porcentaje, los mismos que estaban. La presencia del defensor central Tadeo Denoya, fue la única cara nueva en el once titular, mientras que Brian Cabrera, esperó su oportunidad desde el banco de suplentes.

Todo lo anterior sirvió de análisis previo y como picada de un asado, es decir, para entrar en contexto. Lo de uno y lo de otro, una vez que la pelota empezó a girar, no inclinó nada de lo que se esperaba y eso, de movida, sorprendió al espectáculo y ganó en emoción al mismo tiempo. Metiéndonos en lo que ofrecieron en el desarrollo, a los 8’, Defensores tuvo una clara situación para romper el empate inicial. Testa, de espaldas al arco, pivoteó para la llegada de Peratta por la izquierda y el centro del lateral al segundo palo encontró el ingreso de Illoa para concluir la acción pero no lo hizo con éxito debido a la gran intervención del arquero Llovet, que sacó la pelota al tiro de esquina con un cachetazo, como que su equipo le daría al Loro al término de los 90.

Defensores ejerció mayor tenencia del balón pero tuvo marcadas complicaciones en la generación de juego. Naya e Illoa, por momentos se molestaban en el costado derecho del ataque, mientras que Fornari tuvo complicaciones para imponer su juego por el lado opuesto. Así, pasaron largos minutos hasta que se pudo ver una nueva ocasión de riesgo. Recién a los 28’, un cabezazo de pique al piso de Testa rebotó en el caño y encendió nuevamente las alarmas en la última línea Verde.

Compañía se preocupó mucho por no tener sobresaltos en la última línea y por ganar la batalla en la mitad de la cancha. En materia ofensiva se vio poco y nada en gran parte de la primera mitad. Cuando se jugaban 38’, Luque, que debió irse expulsado por una dura infracción a Favergiotti, tomó la pelota en tres cuartos de cancha, encaró de derecha al centro y sacó un remate fuerte y elevado por arriba del horizontal.

Cuando el primer tiempo se extinguía, el Verde se paró en el acelerador y, en una misma jugada, tuvo dos oportunidades de convertir y lo hizo en la segunda. El minuto 45 estaba en juego cuando Páez perdió el duelo dentro del área con Ullua que tapó su remate a quemarropa pero dejó el rebote suelto al medio del área y Colombini lo aprovechó para inflar la red y poner en ventaja a su Compañía querido. De ahí, directo al entretiempo.

Para la segunda mitad, cuando más se esperaba de Defensores, por ser el dueño de casa, por la jerarquía de sus jugadores y porque estaba perdiendo, más entró en una nebulosa de la que le costó salir. Un grosero error en la salida del Loro le permitió a Colombini hacerse del balón y avanzar unos pocos metros hasta estar en zona de definición y su remate cruzado se fue, por muy poco, pegado al poste derecho del arco de Ullua.

Fueron largos minutos de incertidumbre para el Loro porque no encontraba conexión entre sus líneas y Compañía aprovechó todo eso para inflar el pecho y aprovechar lo que su acérrimo rival le dejaba servido en bandeja. Cuando iban 13’, Páez aguantó la marca dentro del área y descargó para la subida de Bernal que definió sin poder darle precisión al remate. Al margen de la poca peligrosidad de esta acción, fue un llamado de atención más para las falencias que eran notorias y que permitieron, como en esa jugada, que un lateral del Verde llegara al ataque a posición de remate contra el arco de Ullua.

Uno de los jugadores más importantes del mediocampo del Loro como Alan González, ayer no tuvo una buena tarde, por momentos se mostró impreciso y eso Defensores lo sintió. A los 19’, de un pase fallido de él, nació la contra de Compañía que rápidamente pareció desvanecerse pero Santana le ganó fácil la pelota a Peratta y encaró en diagonal al área hasta tocar al medio para Colombini que remató a un palo y encontró una respuesta a medias de Ullua que dejó el rebote largo para que nuevamente Santana tuviera la oportunidad de definir, pero el espigado mediocampista remató al primer palo y, por un leve desvío por parte de Ullua, la redonda se fue al tiro de esquina.

De ese tiro de esquina vino el 2-0. Un centro perfecto al segundo palo y un frentazo de manual, por parte de Denoya, que hizo inútil cualquier esfuerzo de Ullua. No fue un gol más, sino una conquista que habló y mucho en el desarrollo. El juvenil defensor central, que pertenecía a Defensores, decidió cruzar la vereda y optar por Compañía a días del comienzo del certamen y eso generó un ruido grande en el ambiente futbolero local. La apuesta a Denoya le salió muy bien porque pagó esa confianza, por parte del Lagarto, con un buen rendimiento al que le agregó gol y vaya que golazo hizo de cabeza.

Para Compañía fue una alegría con algo de sabor agridulce porque en medio de los festejos del gol que convirtió Denoya, el árbitro De Luca le mostró la segunda amarilla a Luque y por ende la expulsión. Deberá corregir ese tipo de actitudes el joven y criterioso volante creativo del Verde que dejó con diez jugadores a su equipo con media hora de juego por delante.

Reynoso dispuso automáticamente después del gol de Compañía los ingresos de Castagno y Peralta -anteriormente ya había entrado Miserda-, buscando encontrar respuestas futbolísticas desde el banco de suplentes. Fueron largos minutos para el Verde porque atinó solo a defenderse y a salir de contra como podía, mientras que el Loro acumuló muchos jugadores en función de ataque pero estuvo pobre al momento de la creación.

El descuento se hizo realidad pero en la acción que menos se imaginaban los jugadores del Loro. Iban 36’ cuando el arquero Llovet cometió un grave error producto de un exceso de confianza y le costó caro. En su afán de trasladar el balón dentro del área, esperando a que lo vinieran a presionar, perdió el duelo cuando Miserda fue a absorberlo y le quitó la redonda muy cerca del arco lo que le dio tiempo al delantero a acomodarse y tirar el centro atrás para un compañero pero en el trayecto, la pelota dio en Denoya y se metió contra el primer palo con destino de red. No fue el gol más lindo pero si válido y le permitió al equipo de Jorge Reynoso encontrar aún más motivación para seguir intentando e ir por el empate que, minutos atrás, parecía lejos.

En un momento tan importante del partido y cuando más necesitaba ser un equipo, Defensores perdió a Peralta por roja directa después de que, en el minuto 42, el árbitro De Luca indicara que cometió infracción sin pelota a Páez. A pesar de estar con un jugador menos -ahora los dos en igualdad de condiciones-, el Loro siguió en su ansiada búsqueda y tuvo una última chance pero no se le dio. Fornari, le ganó la posición a su marca y mandó un centro al segundo palo que Testa interceptó con un cabezazo de pique al piso que, para fortuna del Verde, se fue besando el caño.

El cachetazo verde se sintió más fuerte cuando el espigado árbitro De Luca marcó el final del partido. Comenzó la ilusión de ambos equipos saltenses en el Torneo Regional Federal Amateur y, en el primer capítulo, nos entregaron un interesante espectáculo que dejo a Compañía festejando la victoria por 2-1. Es el comienzo y los dos tienen más por dar.

Defensores 1
Lucas Ullua
Matías Roldan – Franco Favergiotti – Franco Canavesio – Leandro Peratta
Alan González – Agustín Simaldone
Rodrigo Naya – Sebastián Illoa – Maximiliano Fornari
Feliciano Testa
DT: Jorge Reynoso.

Compañía 2
Federico Llovet

Juan Palifermo – Tadeo Denoya – Nicolás Mateos – Joel Bernal
Alejandro Santana – Alejandro Baque – Brian Geoghegan – Nicolás Páez
Alexis Luque
Nicolás Colombini
DT: Leandro Candia.

Goles: 45’ PT Nicolás Colombini (Compañía), 20’ ST Tadeo Denoya (Compañía) y 36’ ST Franco Miserda (Defensores).

Cambios en Defensores
12’ ST Franco Miserda x Agustín Simaldone.

21’ ST Damián Castagno x Matías Roldan.
21’ ST Diego Peralta x Sebastián Illoa.
35’ ST Joel Chávez x Leandro Peratta.

Cambios en Compañía
13’ ST Leandro Blanco x Alejandro Baque.

26’ ST Brian Cabrera x Nicolás Colombini.
48’ ST Eber Carnero x Alejandro Santana.

Suplentes en Defensores: Franco Grasselli, Lazaro Tasori y Agustín Garay.
Suplentes en Compañía: Hernán Plana, Gonzalo Conte y Juan Roldán.

Expulsados: 20’ ST Alexis Luque (Compañía) y 42’ ST Diego Peralta (Defensores).

Juez: Federico De Luca.
Asistentes: Nicolás Corrao y Sebastián López.

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