Balance que da pena

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A usted querido lector, como a nosotros, tener un domingo sin fútbol, el nuestro, el que nos motiva en forma permanente, nos significa un vacío. Cuesta asimilar no tener a un equipo de Salto jugando por algo importante en el mes de diciembre, (encima hoy por la noche -Si el tiempo lo permite- se juega la Finalísima del 6 Ligas, justo en nuestra ciudad y no tenemos arte, ni parte), tomando como referencia inmediata ciclos anteriores pero también, hay que enumerar las consecuencias.

Sin dudas el 2014 que ya va camino a despedirse ha sido un año futbolísticamente hablando muy negativo desde el costado resultadista, pero involucra a la parte dirigencial y los manejos muy poco ortodoxos, que profundizaron el declive.

Un hincha visceral como la gran mayoría, pero a su vez analítico, nos dejó un interrogante, ¿Si todos los años se renuevan planteles y hasta por ahí los cuerpos técnicos, no sería conveniente hacerlo con los dirigentes? Esta reflexión no busca menospreciar ni mucho menos el esfuerzo que se hace para mantener a los clubes, pero está certificado que la acumulación de años en un cargo termina generando hartazgo, sobre todas las cosas.

Por citar un ejemplo y tras muchos años como Presidente del club Sports, el Sr. Marcelo Robba reflexionó y dijo: “Bueno hasta aquí llegue, ahora otros sigan con la gestión”.

Por otra parte, no son menos lo que argumentan sobre alguien que pareció sentarse y no moverse, más allá de como soplen los vientos. Dicen, no tenemos otro que quiera suplantarlo. Ahora cabe otra pregunta: Si existe la ineficacia, perdura y hasta se vuelve a repetir, ¿Es posible sostener a ese alguien sin ofrecer al menos una solución?

Jugar partidos en cualquier día y en los horarios menos imaginados, no medir a todas las instituciones con la misma vara , fijarse más en el figuritismo antes que obrar con hechos, desinformar a los medios o hacerlo tarde en relación al desenvolvimiento de algunas disciplinas, sobre el descuidar a los equipos que nos representan en el Federal B cuando con un abrir y cerrar de ojos, se puede incidir en ciertas cuestiones, han ido sacudiendo a un Fútbol Local que necesita imperiosamente no caer en los mismos errores y sostener una línea de crecimiento.

Ser dirigente, la palabra bien lo dice, significa marcar un rumbo. De muy poco sirve el hecho de mostrar credencial fuera de Salto. Se quiso tapar con las manos el sol, cuando hemos retrocedido en todos los niveles. Internamente los inconvenientes estuvieron a la vista y desde el juego mismo, al menos el último semestre, nos hizo abrir los ojos dando pena a nivel regional y siendo desde irregulares a decepcionantes en el contexto nacional.

También hay un párrafo para quienes terminan ingiriendo en popularizar o menospreciar este deporte: los hinchas ¿Todavía no se dieron cuenta que la gente les ha dado sistemáticamente la espalda porque definitivamente los terminaron aburriendo?

Aquellos que siguen amparando el Torneo 6 Ligas queriendo hacernos ver que estamos ante un torneo de elite como si fuera la Premier League, no hicieron más que gestar un torneo de papi fútbol donde “los perdedores”,  algo que no cabe en ningún ser humano con un centímetro de sentido común, fueron grandes protagonistas hasta el final.

Es cierto que encontrar a quienes decidan comprometerse con las instituciones hoy en día, resulta poco menos que muy complicado pero SIN GENERALIZAR, si se va a ir a una reunión con el solo objetivo de calentar una silla, no pierdan ese tiempo y por ahí, le están haciendo un gran favor a mucha gente y a ustedes mismos.

En síntesis, se viene un nuevo año. Ojalá y por el bien de todos, podamos cada uno en lo que le compete, aportar lo mejor para el deporte que tanto nos gusta.