Salida silenciosa

1 visitas

El tercer ciclo de Mario Finarolli como DT de Defensores comenzó con grandes expectativas y finalmente se cerró con nuevas frustraciones que se suman a las del año anterior, sin títulos, y con la deuda futbolística que le permita encontrar la regularidad que busca desde hace años en el Torneo Federal B para poder mirar más allá de la Fase de Grupos. Su salida del Loro se confirmó casi sin levantar la voz y a poco de terminar el año, el club y el entrenador, ya caminan por rumbos opuestos.

Seguramente fue un ¡Hasta luego!, ya que la relación de Mario Finarolli con el Club Defensores trasciende de resultados y como el experimentado entrenador lo ha manifestado en varias oportunidades, venir a Salto le sienta como estar en casa. Lamentablemente para Defensores, el 2017 no fue el esperado en cuanto a resultados. La herida provocada por El Fortín en 2016, quien le arrebató el Heptacampeonato, lo que hubiera significado un récord para nuestro fútbol, podría decirse que se agrandó un poco más cuando Sports, en la presente temporada, festejó en su propio terreno el título local que se le negaba desde hace ocho años.

Los resultados siguen imponiéndose, en la mayoría de los casos, por sobre los proyectos. La infraestructura del Club Defensores es, en nuestra ciudad, la de un grande, sin embargo, el equipo está necesitando aires nuevos para poder reinventarse y esa falla es la que ha prevalecido en estos dos años donde no solo no se lo vio festejar un nuevo campeonato, sino que se estuvo envuelto en un terreno de confusión que lo nubló de su real objetivo que es ser protagonista, sea lo que sea que juegue.

Un plantel de hombres, pocos juveniles y un DT con mucha experiencia de ascenso en el hombro, le dieron por momentos a Defensores, la virtud de saber sobrellevar algunas circunstancias que le permitieron meterse en la Final del Torneo Local, por octavo año consecutivo, sin embargo, la ambición de ir por todo, últimamente suele jugarle tragos amargos al Loro y una prolongada irregularidad en el Federal B lo fue alejando de los primeros puestos, hasta que sobre el final la ilusión parecía intacta, sin embargo, el destino fue tan tirano que por apenas, un punto, se quedó sin clasificación a una nueva instancia.

Lo que es mucho para un torneo, resulta no tanto para otro y con esas cartas, a Defensores esta vez, le tocó perder. Siempre que llovió, paró y seguramente esta tormenta pasará por sobre las cabezas del mundo Loro. Hay trabajo por hacer, hay un gigante por levantar. Finarolli ya no está y desde la voz presidencial del club, se hizo público el nombre de Gastón Gannon, para ocupar el lugar vacante. Hombre del club, conocedor de las generaciones que asoman y fiel a un paladar futbolístico del que hasta a un no vidente le gusta disfrutar. ¿Golpe de timón? El que no arriesga, no gana.

Comentarios

comentarios