Todavía no hay Campeón

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Si de levantar un título se trata, Compañía cumplió el paso previo e hizo lo que tenía que hacer. Se adjudicó la Liguilla del Sub 23, tras derrotar a Defensores en las dos Finales (6-1 y 3-1) y ahora volverá a enfrentarlo, pero en la Finalísima, donde al cabo de dos juegos, saldrá al nuevo monarca de la divisional.

La definición del Sub 23 mantiene vivo al fútbol oficial de Salto y una Final entre Loros y Lagartos, promete un cierre de temporada apasionante. El 6-1 de la primera final de la Liguilla habló y mucho por sí solo y aunque aún restaban 90 minutos, torcer la historia era tan difícil, como posible a la vez, teniendo en cuenta que este popular deporte no entiende de merecimientos.

Desde el pitazo de David Massimino, de muy floja labor, el dibujo de partido quedó muy evidenciado. Defensores se adueñó de la pelota y del territorio, mientras que Compañía hizo un duro trabajo en la presión para cortar todo tipo de caminos y salir rápido de contra. Cuando se desprendió Marcos Cuello por la derecha, metió un buen centro a los 7’ y Acciarri, sin marca, cabeceó cruzado, pero sin la convicción deseada, desperdiciando una buena oportunidad.

Lazatti entró sin marca, pero no pudo definir cómodo, de frente a Monacci.

La respuesta del Loro llegó en el minuto 16, tras un tiro libre de Patitucci que encontró sin  marca y de frente al arco a Agustín Lazatti, sin embargo, el futbolista de Defensores no definió firme, elevó la redonda y Monacci se quedó con ella sin mayores problemas. A todo esto, la modificación obligada de Sebastián Abril, que salió lesionado, cambió el modo de ataque del equipo que dirige Jorge Reynoso, ya que Alejo Castiglioni, que ingresó para reemplazarlo, posee diferentes características.

El golpe que quería evitar el Loro, finalmente llegó y Compañía apretó fuerte el puño porque adjudicarse la Liguilla estaba cada vez más cerca. A los 23’, Graselli primerió dentro del área, se llevó la pelota y metió un centro bombeado al segundo palo que Acciarri solo tuvo que empujar de cabeza con el arco desguarnecido. La ventaja inicial en favor del Lagarto, aumentaba el resultado global a seis goles de diferencia.

David Massimino, alumno del 1° año del Curso de Árbitro Provincial que dicta ACOMPAÑAMOS ÁRBITROS, FORMAMOS PERSONAS, de La Plata, dejó en claro que todavía tiene mucho que aprender antes de ser designado para dirigir una Final.

Si bien el partido se desarrollaba con normalidad, sorprendió y mucho ver al joven árbitro, Massimino, seguir la jugada a unos 25 o 30 metros, prácticamente en todo momento. Desconocemos si tenía algún problema físico, pero no exageramos al decir que no salió del círculo central. Sumado a eso, algunos fallos erróneos, empeoraron en un abrir y cerrar de ojos su labor. El arquero Menéndez mereció la expulsión por un golpe a Páez, que además, era penal y un rato más tarde, en el arco de enfrente, Naya se escapó por la derecha, metió el centro y Juan Cuello amplió el volumen de su cuerpo con la mano y detuvo la trayectoria del balón. Correspondía amarilla y penal. Pero Massimino no cobró nada en ninguna de las dos jugadas mencionadas.

Páez se toma el rostro en el piso y Menéndez habla con Cuello. Para Massimino, ni roja, ni penal. 

Como si fuera poco, en otro momento del partido, Compañía atacaba con un jugador de Defensores en el piso, la acción fue invalidada por el segundo asistente y aprovechando la detención del juego, el árbitro hizo atender al jugador local. Posterior a eso y de manera inentendible, reanudó el partido con un pique, algo que no se entendió, ya que lo correcto era reanudar con un tiro libre indirecto para Defensores, ya que anteriormente el asistente dos había sancionado posición adelatanda.

Volviendo al partido en sí, A los 40’, Naya corrió habilitado, se metió en el área mayor y ante el achique de Monacci, sacó un derechazo fuerte al primer palo, que dio en el costado de la red. Una clara ocasión sin final deseado para el delantero de Chacabuco; pero el Loro no se iría al descanso sin empatar. Iban 43’ cuando Juan Cuello cometió un claro penal, producto de una infracción fuerte ante Alejo Castiglioni y lo que sorprendió es que Massimino sancionó la pena máxima, porque quien corrió hasta la línea de fondo, fue el primer asistente, reconociendo que él había tomado la decisión de marcar la pena máxima. Fue penal y estuvo bien cobrado, pero quedó en el semblante la incertidumbre del porqué lo cobró el línea y no el árbitro, que estaba, increíblemente en esa acción, muy cerca. Diego Quinteros, cruzando su remate a media altura, estableció la paridad con algo de fortuna, ya que Monacci, alcanzó a tocar la pelota.

En el complemento se debía ver un Defensores que quemara todas las naves para dar vuelta semejante resultado global en contra y gritar Campeón, no obstante eso no ocurrió y Compañía se fue derecho a un nuevo triunfo. Primero se lamentaron todos cuando Rossenberg quedó en la inmejorable oportunidad de correr solo frente al arquero y al definir, optó por picarla, simplificándole todo a Menéndez, pero un minuto más tarde, el centro de Páez desde la izquierda fue perfecto y el soberbio cabezazo cruzado de Acciarri, infló la red una vez más. Un golazo para liquidar la historia en apenas 4 minutos del complemento.

Lo que quedó de partido estuvo de más. Solo sirvió para seguir ratificando que la actuación del árbitro Massimino dejó mucho que desear y quien la completó fue el primer asistente sorprendido porque los dos equipos realizaban todas las modificaciones. Uno entiende que quienes vienen a impartir justicia en nuestra ciudad, además de saber el reglamento arbitral, también tienen conocimiento de los reglamentos que tienen los correspondientes campeonatos, sin embargo, este yerro en público del colegiado platense, dejó en evidencia que viajan, se cambian y dirigen, sin estar al tanto del contexto ni de lo reglamentario, tan crucial como necesario de saber.

En materia ofensiva, Defensores creó poco y nada después del 2-1 de Acciarri. Apenas un cabezazo de Quinteros que se fue cerca del palo derecho de Monacci, tras un tiro de esquina. Por su parte, el Lagarto ya contaba con Monacci en cancha y en la primera que tuvo, también optó por picarla, pero Menéndez volvió a ganar el duelo, sin embargo, el delantero tuvo su revancha y a los 27’, tras recibir de Roldán, corrió por la izquierda, se metió en el área a toda potencia y sacó un zurdazo letal a media altura que se metió contra el primer palo.

En los minutos finales se vio en primera persona la intención de Defensores de terminar el cotejo como le empezó, atacando y buscando por acá y por allá. Tras un tiro libre de Quinteros, Naya quedó de frente a Monacci, pero el arquero evitó el descuento y luego rechazaron lejos. No hubo tiempo para más. Compañía volvió a derrotar a su clásico rival, ganó la Liguilla y ahora definirán el campeonato en dos Finalísimas.

Defensores 1
Manuel Menéndez

Matías Roldán – Maximiliano López – Franco Escobar – Thomas Pavón
Agustín Naya – Diego Quinteros – Fausto Soldevila – Agustín Lazatti
Valentín Patitucci
Sebastián Abril
DT: Jorge Reynoso.

Compañía 3
Nicolás Monacci

Marcos Cuello – Juan Cuello – Leandro Peratta – Brian Barcos
Valentín Graselli – Gonzalo Polanco – Nicolás Páez
Diego Roldán
Santiago Acciarri – Federico Rossenberg
DT: Javier Reynoso.

Goles
23’ PT Santiago Acciarri (Compañía).

44’ PT Diego Quinteros, de penal (Defensores).
4’ ST Santago Acciarri (Compañía).
27’ ST Carlos Monacci (Compañía).

Cambios en Defensores
5’ PT Alejo Castiglioni x Sebastián Abril.

15’ ST Julián Aliata x Agustín Lazatti.
19’ ST Javier Correcher x Valentín Patitucci.
23’ ST Diego Leiva x Matías Roldán.
37’ ST Javier Salomón x Manuel Menéndez.

Cambios en Compañía
16’ ST León Rosales x Valentín Graselli.

17’ ST Carlos Monacci x Federico Rossenberg.
26’ ST Juan Roldán x Santiago Acciarri.
31’ ST Jeremías Agüero x Diego Roldán.
31’ ST Gonzalo Santa Cruz x Marcos Cuello.

Suplentes en Defensores: Ingresaron todos.
Suplentes en Compañía: Ingresaron todos.

Juez: Daniel Massimino.
Asistentes: Juan Rodríguez y Arriel Garraza.

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