Afuera, para el aplauso y adentro, un largo bostezo

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Tras la preocupación que generó la inestabilidad del clima en horas del mediodía, la noche de viernes se puso acorde con una gran fiesta, la que se vivió en el Estadio Carlos Alberto Testa, con motivo de llevarse a cabo la Finalísima del Torneo 6 Ligas, que terminó coronando a Barracas de Colón 4-3 por penales, luego de igualar 1-1 en los 90’ ante Carabelas de la Liga de Rojas.

En un reducto que presentó un campo de juego de manera impecable y con una excelente iluminación, digna de todo elogio, se desarrollaron noventa minutos que dejaron muy poco para destacar desde lo futbolístico siendo la igualdad final, el resultado que más se ajustó a lo que ofrecieron ambos elencos.

La apertura del marcador llegó a los 4’ tras un envío aéreo donde el arquero Herrera falló en su cálculo por despejar, Durán lo anticipó con un cabezazo y cuando la redonda viajaba hacía la red, Marcos Ubino la terminó tocando al fondo del arco. Posteriormente, el empate fue obra de Gastón Ferrari, quien recibió el balón y tras encontrar su mejor perfil, descuidado por la marca, sacó un remate preciso, esquinado a media altura, lejos del alcance de Ramundo. Antes del descanso, Durán y Blanco tuvieron en sus pies la posibilidad de quebrar el empate parcial pero falta de justeza e indecisión, no permitieron llegar al gol.

En la segunda mitad Durán, que volvió a tener el arco cerrado como el domingo pasado cuando su equipo utilizó la localía, remató al cuerpo del arquero desperdiciando una chance inmejorable y luego, las cinco expulsiones que determinó el árbitro Juan Carlos Del Fueyo calentaron el partido en la parte final, creando un clima muy tenso entre los jugadores y público en general. Las rojas terminaron desvirtuando el espectáculo creando un clima de desconcierto y hasta hostil, que tranquilamente se pudiera haber evitado.


Claro que los jugadores, en algunos casos puntuales, tampoco colaboraron con el desarrollo como en el caso de Durán, que le aplicó un cabezazo a un rival con el juez a centímetros de la acción, siendo lógicamente expulsado. Inmadurez absoluta.

Finalmente, en la definición por penales, el Pergaminense Pablo Herrera le detuvo la ejecución a Preciado y posibilitó que Barracas festejará largamente la obtención de un título que lo tuvo como gran protagonista en la recta final. El color, la pasión, los fuegos artificiales, la adrenalina de una final tuvo como verdaderos protagonistas a los hinchas. El fútbol brilló por su ausencia.

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